Comida y agua guardadas en cajas

Cuánta agua almacenar por persona y cómo guardarla bien

Como referencia, guarda unos 3 litros de agua por persona y día: unos 2 para beber y el resto para cocinar y una higiene mínima. Para el kit de 72 horas son 9 litros por persona; para una familia de cuatro, 36 litros. Si hay bebés, personas mayores, mascotas o hace calor, cuenta algo más. El agua se guarda mejor en envases de uso alimentario, en un sitio fresco y oscuro, y se renueva cada seis meses si es del grifo o antes de su fecha si es embotellada. En esta guía te explicamos cómo calcular, qué envases usar, dónde guardarla y cómo aprovechar al máximo la que tienes.

De todo lo que puede faltar en una emergencia, el agua es lo más urgente. Se puede pasar unos días comiendo poco, pero no bebiendo poco. Y, sin embargo, es lo que menos se suele tener guardado, porque damos por hecho que el grifo siempre funciona. En la mayoría de casas así es. Pero un apagón largo puede parar las bombas que suben el agua a los pisos altos, una DANA puede contaminar la red, una helada puede reventar tuberías y una avería en la potabilizadora del pueblo puede dejarte con agua no apta para beber durante días. Pasa más de lo que creemos.

Cómo calcular cuánta agua necesitas

La fórmula sencilla:

personas × 3 litros × número de días

  • 1 persona, 3 días: 9 litros.
  • 2 personas, 3 días: 18 litros.
  • 4 personas, 3 días: 36 litros.
  • 4 personas, 14 días: 168 litros.

Ajusta al alza si:

  • Hace calor. En verano, sobre todo en el sur, se necesita bastante más para beber.
  • Hay bebés que toman leche de fórmula: necesitas agua para prepararla y para esterilizar.
  • Hay personas mayores o enfermas, que se deshidratan más fácilmente.
  • Tienes mascotas. Un perro mediano puede beber un litro o más al día.
  • Hay alguien embarazada o dando el pecho.

Para dos semanas, la mayoría de familias no necesita guardar 168 litros embotellados. Lo razonable es tener la reserva de tres días bien guardada y, para más tiempo, una forma de potabilizar agua y, si tienes espacio, un depósito más grande.

Qué envases usar

Garrafas de agua mineral

Lo más sencillo. Ya vienen selladas, son aptas para alimentos y tienen fecha de consumo preferente. Las de 5 u 8 litros son manejables. Su pega: el plástico fino no aguanta bien golpes ni mucho tiempo.

Bidones con grifo de 10–20 litros

Son de plástico más grueso, de uso alimentario y apilables. Puedes llenarlos con agua del grifo y renovarla tú. El grifo es comodísimo para usar el agua sin moverlo. Elige bidones de color opaco (azul es lo habitual), que evitan que crezcan algas.

Bidones plegables

Ocupan casi nada vacíos. Son ideales para tener de reserva y llenarlos en cuanto avisen de un temporal o un corte de agua programado.

Depósitos grandes (100–200 litros)

Para casas de campo o si quieres reserva para más tiempo. Necesitan espacio y un sitio estable, porque llenos pesan muchísimo.

La bolsa para la bañera

Es un depósito flexible que se coloca dentro de la bañera y se llena con agua del grifo cuando avisan de una emergencia. Mantiene el agua limpia y tapada, cosa que la bañera sola no hace. Puede guardar más de 300 litros y, plegada, cabe en un cajón.

Bolsitas de agua de emergencia

Pequeños sobres de agua tratada que duran años. Son caros por litro, pero perfectos para mochilas, coches y kits que no quieres revisar a menudo.

Lo que no debes usar

  • Botellas o garrafas que hayan contenido otra cosa que no sea agua o bebidas: productos de limpieza, aceite de motor, lejía.
  • Envases de leche o zumo: es casi imposible limpiarlos del todo y favorecen las bacterias.
  • Recipientes que no sean de uso alimentario.

Paso a paso: cómo llenar y guardar tu propia agua

  1. Limpia el bidón con agua y un poco de jabón, y aclara bien.
  2. Desinféctalo: llénalo con agua y una cucharadita de lejía apta para desinfección de agua de bebida por cada litro aproximado, agita, déjalo un rato y vacía. Aclara con agua limpia.
  3. Llénalo con agua del grifo de la red pública, directamente, hasta arriba para dejar poco aire.
  4. Ciérralo bien y no toques el interior del tapón con los dedos.
  5. Etiquétalo con la fecha de llenado.
  6. Guárdalo en un sitio fresco, oscuro y lejos de productos químicos, gasolina o pesticidas (el plástico puede absorber olores).
  7. Renueva el agua cada seis meses: vacíala para regar las plantas, enjuaga y vuelve a llenar.

Si el agua de tu casa viene de un pozo propio o de una fuente no controlada, no la guardes sin tratarla antes. Te explicamos cómo en nuestra guía sobre cómo potabilizar agua.

Dónde guardar el agua

  • Sí: despensa, armario interior, debajo de la cama, trastero seco y fresco.
  • No: al sol, junto a la caldera o el horno, en un garaje que se cueza en verano, en contacto con el suelo de un sótano húmedo, al lado de productos químicos.
  • Reparte si puedes: un poco en casa, un poco en el coche (solo bolsitas de emergencia, que aguantan mejor el calor) y un poco en la mochila.
  • En pisos, ten en cuenta el peso: 100 litros son 100 kilos. Repártelo en varios sitios.

Cómo estirar el agua en una emergencia

Cuando el agua es limitada, cada litro cuenta. Algunas ideas que funcionan:

  • Prioriza beber. Nunca racionas el agua de beber por debajo de lo necesario; mejor reduce la de higiene.
  • Higiene con toallitas y gel hidroalcohólico en lugar de agua para lavarse las manos cuando no esté visiblemente sucio.
  • Platos y cubiertos desechables o reutilizables que se limpian con una toallita, para no fregar.
  • Cocina con poca agua: comidas que no necesitan hervir, o aprovecha el agua de cocer la pasta para una sopa.
  • Reutiliza: el agua de lavarse puede servir después para la cisterna del váter.
  • El agua «escondida» de casa: el depósito del termo de agua caliente y la cisterna del váter (no la taza) contienen agua que, en un apuro, se puede usar para lavarse o tirar de la cadena. Para beberla habría que potabilizarla.

Si avisan de un corte de agua o de un temporal

Cuando hay aviso, tienes una ventaja enorme. Aprovéchala:

  1. Llena los bidones plegables y la bolsa de la bañera.
  2. Llena ollas grandes y tápalas.
  3. Llena la bañera, aunque sea para usarla después en la cisterna.
  4. Congela botellas de agua: serán hielo para la nevera y agua para beber al derretirse.

Agua para todo lo demás: higiene, cisterna y mascotas

Cuando calculamos el agua solemos pensar solo en beber, pero en un corte largo lo que más se nota es todo lo demás: lavarse las manos, fregar algo, tirar de la cadena. Para estos usos no hace falta agua potable, así que es buena idea separar dos reservas: la de beber y cocinar, en envases de uso alimentario y bien guardada, y la de usos generales, que puede ser agua de lluvia recogida, la de la bañera o bidones con agua del grifo más antigua.

Para la cisterna del váter, por ejemplo, basta con verter un cubo de agua directamente en la taza para que se vacíe. Unos cinco litros por descarga son suficientes, y si el corte es largo, se puede reducir el número de descargas. En el campo, donde muchas casas tienen pozo con bomba eléctrica, esta reserva «de usos generales» es la que más se agradece.

No olvides a los animales. Un perro mediano bebe alrededor de un litro al día y, con calor, bastante más. Las gallinas y otros animales de granja también necesitan agua constante, y en verano un día sin agua puede ser grave para ellos. Si tienes animales, súmalos a la cuenta desde el principio y guarda su agua aparte, para no tener que elegir.

Y un último consejo práctico: ten siempre a mano un embudo y un par de cubos limpios. Parece una tontería, pero trasvasar agua de un bidón grande a botellas o a la cafetera sin derramar la mitad es mucho más fácil con las herramientas adecuadas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el agua del grifo guardada?

En un envase limpio y bien cerrado, en un sitio fresco y oscuro, la recomendación general es renovarla cada seis meses.

¿Puedo beber agua embotellada pasada la fecha?

La fecha suele ser de consumo preferente, no de caducidad. Si el envase está intacto y se ha guardado bien, normalmente sigue siendo segura, aunque puede coger sabor a plástico. Lo ideal es rotarla antes.

¿Hay que guardar agua si en casa siempre hay agua del grifo?

Sí. Precisamente porque estamos acostumbrados a que siempre haya, nos pilla desprevenidos cuando falla.

¿Cuánta agua necesita un perro?

Depende del tamaño, pero como referencia, unos 50–60 ml por kilo de peso al día. Un perro de 20 kilos, alrededor de un litro.

En resumen

Tres litros por persona y día, envases de uso alimentario, un sitio fresco y oscuro, y una renovación cada seis meses. Con eso tienes cubierto lo más importante de cualquier kit de emergencia. Si quieres ir más allá, añade un filtro o pastillas potabilizadoras y una bolsa de bañera para cuando avisen de un corte. El agua es lo primero que se agota en las tiendas cuando pasa algo: mejor tenerla ya en casa.

¿Cuánta agua debería tener tu familia? El test de 3 minutos te lo calcula según cuántos sois.

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