Kit de emergencia con taza, ración y radio

Kit de emergencia para casa: la guía completa y la lista de la UE (2026)

Un kit de emergencia para casa es, sencillamente, lo que necesitas para que tu familia pueda arreglárselas sola durante al menos 72 horas si falla la luz, el agua, el teléfono o las tiendas. Agua, comida que no necesite nevera, luz, una radio, un botiquín, algo de dinero en efectivo y copias de tus documentos. Eso es el núcleo. Todo lo demás son mejoras.

Si has llegado hasta aquí, probablemente te pasó lo que a tantos: el 28 de abril de 2025 se fue la luz en casi toda la Península y, de repente, nos dimos cuenta de que no teníamos ni una radio a pilas. O quizá has leído que la Unión Europea recomienda tener un kit de 72 horas y te has preguntado qué significa eso en la práctica, sin caer en el rollo apocalíptico. Esta guía es para ti. Sin miedo, sin comprar de más y sin convertir el salón en un búnker.

Por qué 72 horas (y por qué no es alarmismo)

En marzo de 2025 la Comisión Europea presentó su Estrategia de Preparación y, entre otras cosas, pidió a los países que animaran a sus ciudadanos a poder ser autosuficientes durante al menos 72 horas. No es un número inventado. Tres días es el tiempo que, en una emergencia grande, pueden tardar los servicios en llegar a todo el mundo: carreteras cortadas, redes de móvil saturadas, hospitales desbordados. Durante esas primeras horas, lo que tengas en casa es lo que hay.

Y no hace falta imaginar guerras. En España las emergencias más habituales son mucho más cotidianas: un temporal que deja un pueblo sin luz dos días, una DANA que corta carreteras, una ola de calor, un incendio forestal que obliga a evacuar, una huelga de transporte que vacía las estanterías del súper durante una semana. Prepararse para cualquiera de estas cosas es, en realidad, prepararse para todas.

La idea no es vivir con miedo. Es justo lo contrario: tener las cosas resueltas para no tener que pensar en ellas. Como llevar rueda de repuesto en el coche.

La lista básica: lo que recomienda la UE y lo que añadiríamos nosotros

La propia Comisión, cuando presentó la idea, habló de cosas muy concretas: agua embotellada, comida no perecedera, una linterna, cerillas o mechero, medicamentos, documentos en una funda impermeable, dinero en efectivo, un cargador o batería externa y una radio. Es una buena base. Nosotros la ordenamos así:

1. Agua

Es lo primero y lo más importante. Como referencia, calcula unos 3 litros por persona y día, contando lo que se bebe y un poco de higiene básica. Para una familia de cuatro durante tres días, son 36 litros. Parece mucho, pero son seis garrafas de seis litros o dos bidones de 20 litros. Si además tienes un filtro de agua tipo pajita o unas pastillas potabilizadoras, tienes un plan B si el agua guardada se acaba.

2. Comida que no necesite nevera ni (casi) cocina

Latas de atún, sardinas, legumbres cocidas en bote, frutos secos, galletas, crema de cacahuete, fruta deshidratada, barritas. Lo ideal es que sea comida que ya coméis, para poder rotarla sin desperdiciar nada. Y un detalle que casi todo el mundo olvida: un abrelatas manual. El eléctrico no sirve de mucho en un apagón.

3. Luz

Una linterna o frontal por persona, con pilas de repuesto. Las frontales son una maravilla porque dejan las manos libres, y con niños son mucho más seguras que las velas. Si quieres ir un paso más allá, las luces que se enchufan a la pared y se encienden solas cuando se va la corriente son un pequeño lujo que se agradece muchísimo a las once de la noche.

4. Información: una radio

Durante el apagón de abril, la radio fue lo más buscado. Sin internet y sin cobertura, la radio es la única forma fiable de saber qué está pasando y qué dicen las autoridades. Mejor si es de pilas, solar y de manivela a la vez, así no depende de nada.

5. Energía para el móvil

Una batería externa cargada da para varias cargas del teléfono. Hoy el móvil es linterna, agenda, mapa y forma de avisar a la familia en cuanto vuelve la cobertura, así que merece la pena protegerlo.

6. Botiquín y medicinas

Un botiquín completo y, sobre todo, medicación habitual para al menos una semana. Si alguien en casa toma medicación diaria, esto es prioritario. Añade mascarillas FFP2, gafas de repuesto si las usáis y un termómetro.

7. Documentos y dinero

Copias del DNI o pasaporte, tarjeta sanitaria, póliza del seguro del hogar, escrituras o contrato de alquiler y una lista de teléfonos importantes escrita en papel. Todo en una funda impermeable. Y algo de efectivo en billetes pequeños, porque sin luz no funcionan ni los datáfonos ni los cajeros.

8. Calor, abrigo y seguridad

Mantas extra o mantas térmicas, ropa de abrigo, y en verano un ventilador a pilas. Si vais a usar hornillos o velas, un detector de humo y uno de monóxido de carbono no son opcionales.

9. Higiene

Toallitas, gel hidroalcohólico, papel higiénico, bolsas de basura, productos de higiene femenina y pañales si hay bebés.

10. Las pequeñas cosas

Un silbato, cinta americana, una navaja multiusos, mechero, una libreta y un bolígrafo, una baraja de cartas. Sí, cartas. Tres días sin pantallas con niños se hacen largos.

Cómo montarlo paso a paso (sin gastar una fortuna)

La forma más fácil de no agobiarse es hacerlo por fases. No hace falta comprarlo todo en un día.

  1. Haz inventario. Antes de comprar nada, mira lo que ya tienes. Casi todas las casas tienen linternas olvidadas en algún cajón, latas en la despensa, un botiquín a medias. Juntadlo todo en un mismo sitio.
  2. Empieza por el agua y la comida. Es lo más barato y lo más importante. En la próxima compra, añade unas garrafas y una docena de latas.
  3. Cubre la luz y la información. Una frontal por persona y una radio. Con eso ya estás mejor preparado que la gran mayoría de hogares.
  4. Organiza documentos y dinero. Una tarde, una impresora y una funda. Media hora de trabajo.
  5. Completa el botiquín. Revisa caducidades y añade lo que falte.
  6. Guárdalo junto. Una caja grande o un par de cajas de plástico en un sitio accesible: un armario de la entrada, el trastero, debajo de una cama. Que todo el mundo en casa sepa dónde está.
  7. Pon una fecha de revisión. Cada seis meses, por ejemplo al cambiar la hora, revisa caducidades, pilas y agua.

Si prefieres no hacerlo pieza a pieza, existen kits ya montados. Pero incluso con un kit hecho, conviene personalizarlo: tus medicinas, tus documentos, la comida que os gusta.

Kit para casa y mochila de emergencia: no son lo mismo

Aquí hay una confusión muy común. El kit de casa está pensado para quedarte en tu hogar: agua, comida, luz, todo lo que necesitas si no puedes salir o no tiene sentido salir. La mochila de emergencia es lo que coges si tienes que irte rápido: un incendio cercano, una inundación, una evacuación. Es más ligera y va siempre junto a la puerta.

Lo ideal es tener ambas cosas, pero si tienes que elegir por dónde empezar, empieza por casa. En España, la mayoría de emergencias nos pillan dentro de casa. Te explicamos cómo preparar la mochila en otra guía: Cómo preparar una mochila de emergencia en 30 minutos.

Adapta el kit a tu casa y a tu familia

No es lo mismo un piso en Madrid que una casa de campo en Galicia. Algunas preguntas que cambian lo que necesitas:

  • ¿Vives en un piso alto? Sin luz no hay ascensor ni, en muchos edificios, bomba de agua. El agua guardada se vuelve todavía más importante, y conviene pensar en una capucha de escape de humo por si hay un incendio en el edificio.
  • ¿Vives en el campo? Puede que tengas pozo con bomba eléctrica, carreteras que se cortan con nieve o temporal y la tienda más cercana a varios kilómetros. Aquí un generador o una estación de energía y una reserva de agua grande tienen mucho sentido.
  • ¿Hay bebés en casa? Pañales, leche de fórmula, toallitas y un portabebés para tener las manos libres.
  • ¿Personas mayores? Medicación, una lista de sus medicinas y médicos en papel, y un plan para el calor en verano.
  • ¿Alguien depende de un aparato médico eléctrico? Esto es lo más urgente de todo: una batería de respaldo y avisar a tu compañía eléctrica de que en casa hay un cliente vulnerable.
  • ¿Mascotas? Comida y agua para ellas también, correa de repuesto y su cartilla.

Por cierto, si no sabes por dónde empezar, hemos creado un test que en tres minutos te dice cómo de preparada está tu casa y qué te falta exactamente. Lo tienes al final de este artículo.

Dónde guardarlo y cómo mantenerlo

Un kit que nadie encuentra no sirve. Algunas ideas que funcionan:

  • Guárdalo en un lugar fresco y seco, lejos del sol directo. El calor estropea el agua embotellada y las pilas.
  • Usa cajas con tapa y etiquétalas por fuera: «Agua», «Comida», «Luz y radio». En una emergencia nadie quiere rebuscar.
  • Pega una lista del contenido en la tapa con las fechas de caducidad.
  • Las pilas, mejor fuera de los aparatos, para que no se sulfaten.
  • Rota la comida: lo que esté a punto de caducar, a la despensa normal, y repones con nuevo.

Los errores más comunes

Después de hablar con mucha gente que se ha puesto a ello, estos son los fallos que más se repiten:

  • Comprar mucho y no revisar nunca. Un kit con el agua caducada y las pilas muertas da una falsa sensación de seguridad.
  • Olvidar la medicación. Es lo más difícil de conseguir en una emergencia y lo más importante para quien la necesita.
  • Depender de todo lo eléctrico. Abrelatas eléctrico, cocina de inducción, linterna recargable sin batería de respaldo. Piensa en qué funciona sin enchufe.
  • No hablarlo en familia. De poco sirve el mejor kit si nadie sabe dónde está o qué hacer. Diez minutos de conversación valen oro.
  • Ir a lo grande demasiado pronto. Antes de comprar un generador, asegúrate de tener agua, luz y una radio.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un kit de emergencia básico?

Si aprovechas lo que ya tienes en casa, puedes montar un kit básico para una persona por menos de 100 euros. Para una familia, entre 150 y 300 euros según lo que ya tengas. Te lo explicamos en detalle en Cómo montar un kit de emergencia con menos de 100 €.

¿Es obligatorio tener un kit de emergencia en España?

No, es una recomendación, no una obligación. Lo que sí es obligatorio desde 2026 es llevar en el coche la baliza V16 conectada, que es otra cosa.

¿Cada cuánto hay que revisarlo?

Cada seis meses es un buen ritmo. Aprovecha el cambio de hora de marzo y octubre para acordarte.

¿Qué es lo primero que debería comprar?

Agua, una radio que funcione sin red eléctrica y una linterna o frontal por persona. Con eso cubres lo más urgente.

¿Sirve el mismo kit para una pandemia?

En parte. Para una pandemia necesitas más tiempo de autonomía, del orden de dos semanas, y más higiene: mascarillas, termómetro y despensa. Lo explicamos en nuestra guía sobre despensa de emergencia.

En resumen

Prepararse no es cosa de gente rara ni de películas. Es tan sensato como tener un extintor o un seguro del hogar. Empieza por lo básico, hazlo poco a poco, revísalo dos veces al año y habla con tu familia. La tranquilidad que da saber que, pase lo que pase, tenéis tres días resueltos, no tiene precio.

¿Está tu casa preparada? Haz nuestro test de 3 minutos y descubre qué te falta, con tu lista personalizada al final.

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